jueves, 1 de diciembre de 2016

Día del Cerco: celebremos lo que somos





El fin de semana volvemos a celebrar el Día del Cerco. Esta será la quinta ocasión de manera consecutiva en que se encienden las chimeneas del viejo complejo industrial con humo de colores, una ruinas sin valor para una minoría, y un monumento expoliado, queremos pensar que  para una mayoría silenciosa.

Si valoramos este evento exclusivamente desde el punto de vista estético o lúdico  podríamos decir que con verlo  una vez es suficiente y, por tanto, la repetición del mismo sobra: unos cuantos selfies que colgar en las redes sociales, un vídeo de recuerdo, también para colgar en las redes sociales y algunas postales tiradas con nuestra buena cámara de fotos construyen ese nuevo  tipo de recuerdo de usar y tirar que  nos dictan, con su velocidad e inmediatez las nuevas tecnologías.

Así, bastaría con encender las chimeneas  cada diez o veinte años hasta alcanzar a la siguiente generación, a los que estuvieron fuera en el puente de Santa Bárbara el día en que se encendieron  o para esos niños que eran demasiado  pequeños para disfrutarlo.

Pero si lo entendemos como una actividad que se desarrolla en un lugar que sientes como tuyo porque  jugabas dentro de él desde pequeño, porque parte de tu familia trabajó allí o, porque, simplemente, ha formado parte de tu horizonte desde que tenías uso de razón, entonces asistir al evento se eleva a un nivel superior, digamos que espiritual y celebrarlo se convierte por parte de los ciudadanos y los poderes públicos en un deber ético y en una  tradición.

Si lo piensan bien, el pueblo de Peñarroya-Pueblonuevo se une muy pocas veces al año para compartir o celebrar aquello que le une de bueno y mucho menos para protestar por aquello que se considera injusto. Si dejamos a un lado las fiestas nacionales como la Navidad y la Semana Santa, que congregan en sus calles a un buen número de personas, convendremos que es   la(s) feria(s) y la festividad de Santa Bárbara  lo que nos hace sentir que somos un pueblo con una identidad propia y diferente; escaso  y hasta cierto punto lógico bagaje para un municipio que se hizo viejo siendo  muy joven aún. 


   Hagamos lo que hagamos, el Cerco está  presente

El Día del Cerco nació  con una vocación artística,  patrimonial, rebelde y de protesta contra el expolio y el adormecimiento de la sociedad local respecto al desmoronamiento de su propia  memoria material es un firme candidato ya a ser en pocos años el auténtico referente de las tradiciones de Peñarroya-Pueblonuevo . Nada más. Y nada menos. De ahí que vivirlo  no pueda o deba ser etiquetado en una categoría turística, cultural,  “sélfica” o simplemente anecdótica sino en un acto de hermandad, de comunidad de un pueblo junto a o frente a su Patrimonio. Ese es el momento en que lo bonito o lo feo, lo importante o  lo accesorio de todo lo que ocurre allí pasa a un segundo plano, superado por el sentimiento de lo que somos  gracias a ese paisaje.

Echar un rato junto a nuestros vecinos alrededor de unos  monumentos especiales y únicos, en un acto diseñad también por nuestros vecinos no sólo nos dignifica  como pueblo, sino que nos normaliza como sociedad tras años ensimismamiento. Celebrar lo que somos una vez al año nunca es más de lo mismo, aunque lo sea.

Es por ello que ya no te convocamos para este Día, porque ya sabes que tienes que venir aunque nadie te lo diga. Por que saber que el Cerco  forma parte de ti, como tu familia,  tus amigos,  tu gente y tu pueblo.

                                                                                                                                Todos somos el Cerco


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lunes, 28 de noviembre de 2016

La basura como medida


8 meses sin limpieza .Miembros de la Asociación La Maquinilla junto a la cosecha
de basura acumulada en la Vía Verde
Desde que los trabajadores del Plan Profea  ejecutaron las  últimas obras en el tramo de Vía Verde de la Maquinilla a su paso por Peñarroya-Pueblonuevo en el mes de Abril, el remozado parque periurbano  se ha convertido en un sitio de moda de los jóvenes de esta localidad y en destino para la diversión y el descanso de las familias peñarriblenses. Actualmente, centenares  de personas, a pie, en bicicleta a caballo y, para decepción nuestra,  todavía en moto, quad  y  coche,  utilizan estas instalaciones semana tras semana. Todo este tránsito de niños, adultos y personas de la tercera edad deja como efecto colateral  residuos urbanos.

Antes que volver a iniciar infundados y estériles debates sobre si en Peñarroya-Pueblonuevo hay mejores o peores ciudadanos que un poco más allá o más acá, pienso que quizá todos deberíamos asumir como punto de partida  el común principio de que las cosas que se usan se ensucian desde un punto de vista general y que aquellos espacios en los que se concentra mucha gente acumulan basura, no como efecto de una deficiente educación del homo peñarriblensis, que también podría ser,  sino como rasgo característico  de la especie humana. El hombre (las mujeres están absueltas en este particular, ya que el modelo industrial se creó en el siglo XVIII, cuando todavía no se les dejaba participar)) ha construido un sistema de vida basado en la contaminación del medio que le rodea, de modo que la porquería no es la consecuencia exclusiva de una mala actitud, antes el producto final del proceso vital de todo ciudadano promedio. De algún modo existir es contaminar.

Si damos por válida tal premisa,  podemos aceptar como “natural” el hecho de que la Vía Verde y sus papeleras  se llenen regularmente de desperdicios como resultado de su uso e incluso podemos llegar a establecer una relación directa entre suciedad y visitas. Por medio de este rudimentario pero no menos fiable  sistema de medida sabemos que la Vía verde de La Maquinilla a su paso por el Parque periurbano es utilizada por mucha gente, lo cual es un hecho muy positivo.
Regamos, arreglamos, guiamos, cortamos la hierba.
También tenemos que quitar la basura
¿Qué función tienen nuestros Ayuntamientos en todo esto?

La otra parte de la cosecha. Enseres acumulados en la vía verde de
Peñarroya-Pueblonuevo en 8 meses.


Sin embargo, perversiones de la lógica, también puede ser interpretada como un indicador de lo negativo, es decir, un medidor del nivel de limpieza del gestor del sitio.

El pasado 9 de Noviembre, miembros de la Asociación La Maquinilla recogieron enseres y escombros suficientes para llenar un carro y un contenedor de basura orgánica en el tramo de la Vía Verde a su paso por Peñarroya-Pueblonuevo. Es la cosecha de los 8 meses en que ha estado sin limpieza  este tramo.

 Si tenemos en cuenta que la vía verde es una ruta utilizada por cientos de personas cada  semana y que la mayor parte de los residuos se encontraban  en el interior de las papeleras y alrededores, podemos decir que la cantidad de basura acumulada  entra dentro de lo que se considera normal. Pero si tenemos en cuenta que la ruta recibe  más visitas que muchos parques de la propia localidad, algunas incluso  de fuera de la provincia, lo que no es normal es que ésta se quede  casi un año sin mantenimiento y  al albur del  civismo ciudadano.

Los vecinos de Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo ya riegan los árboles en verano, cortan la hierba, organizan rutas guiadas, arreglan los desperfectos. Ahora, también, recogen la basura.

El Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo tiene que entender que el plan profea es una condición necesaria para mantener la Vía verde, pero no suficiente y no puede vivir eternamente de la participación ciudadana en la gestión de esta infraestructura. De su nivel de compromiso en la gestión del sitio y no del nivel de esfuerzo de la gente anónima depende que esta calle natural siga siendo un referente  provincial y andaluz o un nuevo basurero que añadir a la lista, tal y como lo fue antaño.


Verdaderamente, hemos conseguido mucho trabajando juntos por una Vía Verde en el Guadiato, pero todos debemos saber que la dimisión de una de las partes  dará como resultado la pérdida del éxito logrado en uno de los pocos proyectos locales  que mejor funcionan social y económicamente. Desde nuestro humilde medio de comunicación demandamos al  Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo que la implicación en el cuidado  de la Vía Verde se encuentre a la altura de la importancia que ya tiene para el municipio y para la comarca. Lo que más duele en una tarea que se supone que es compartida no es estar para todo, sino sentir que estamos solos. 





Ciudadanos solos contra la basura, en la Vía Verde La Maquinilla

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jueves, 24 de noviembre de 2016

ALMORCHÓN-PEÑARROYA-CÓRDOBA. EL NO LIBRO

A raíz de la publicación en este blog de la reseña del recientemente editado libro “Almorchón-Belmez-Córdoba. El Ferrocarril del Guadiato”, ha habido bastantes comentarios en las redes sociales que manifestaban que el título correcto debería ser “Almorchón-Peñarroya-Córdoba”, por ser Peñarroya-Pueblonuevo la localidad más importante por la que discurría la línea.
 
 
Se trata ahora de aclarar las cosas y de divulgar un poco de cultura ferroviaria básica.
Plano esquemático con las cinco líneas ferroviarias del Guadiato
Hubo un tiempo en el que no existía la RENFE. La Renfe se creó en 1941, pero ferrocarriles había en España desde muchas décadas antes. Y en ese antes los ferrocarriles los construían empresas privadas que hacían y gestionaban diferentes líneas, con material y personal propio e independiente. Eso es lo que sucedió con el ferrocarril del Guadiato, que en realidad fueron dos líneas diferentes, con distintos propietarios, distinto personal, distinto material y distinta gestión.
Vamos por partes. La primera línea la construyó la “Compañía del Ferrocarril de Ciudad a Badajoz y de Almorchón a las minas de Carbón de Belmez” (Sí, así de largo era el nombre de la compañía). La línea de Almorchón a Belmez se inauguró en 1868 y en 1880 pasó a manos de la compañía MZA, que fue su propietaria hasta que se creó la Renfe. La estación de Belmez era entonces una estación término, pues ahí se acababa este ferrocarril.
La segunda línea fue la de Córdoba a Belmez, construida por la “Compañía del Ferrocarril de Córdoba a Espiel y Belmez”. Fue inaugurada totalmente en 1873 y siete años después pasó a manos de la “Compañía de los Ferrocarriles Andaluces”, que fue su propietaria durante sesenta años, hasta que se creó la Renfe.
Horario de trenes - 1891
Como ya se ha dicho, ambas líneas eran independientes y se gestionaban por separado, con personal propio para cada una de ellas, de tal modo que en la estación de Belmez había edificios de MZA (los principales), pero también de Andaluces (una casa de pequeño tamaño). Había una báscula de MZA y otra de Andaluces, vías de MZA y de Andaluces, etc. Y, si bien los pasajeros y mercancías no hacían trasbordo de los vagones de una compañía a los de la otra, en la estación de Belmez sí se cambiaban las locomotoras, circulando en cada tramo locomotoras diferentes.
Cuando en 1941 se creó la Renfe ambas líneas pasaron a ser una sola  (Córdoba-Almorchón), pero el cambio de locomotoras en la estación de Belmez siguió haciéndose durante más de veinticinco años, con la expresa prohibición de que las locomotoras de un tramo pasaran al otro, a pesar de estar unificada la línea en manos de Renfe.
El título del libro no es, por tanto, ningún desprecio hacia Peñarroya-Pueblonuevo. Todo lo contrario, en sus páginas queda bien clara la importancia de su estación y las vicisitudes por las que fue pasando, considerando siempre que era la más grande y con más tráfico de la línea.
No hay que olvidar por otra parte, que cuando se construyeron ambas líneas (A-B y B-C), realmente existía un solo ayuntamiento, Belmez, del que por entonces dependían Peñarroya y El Terrible. El auge, la secesión y la posterior unificación de estas dos poblaciones en un solo e importantísimo ayuntamiento, Peñarroya-Pueblonuevo, no se culminó hasta 1927.

Horario de trenes - 1965
Tal como se decía en la reseña, esperamos que pronto vea la luz el tercero de los libros referidos a nuestros ferrocarriles, dedicado a la línea Fuente del Arco-Peñarroya-Puertollano-San Quintín, con los nombres de las estaciones que corresponden a los distintos tramos y que en un principio fueron tres líneas diferentes cuyo propietario era la SMMP: Fuente del Arco-Peñarroya, Peñarroya-Conquista y Puertollano-San Quintín.
Pretender que el “Almorchón-Belmez-Córdoba” sea “Almorchón-Peñarroya-Córdoba” sería, desde el punto de vista del ferrocarril, un error semejante a que el “Fuente del Arco-Peñarroya-Puertollano” fuera, por ejemplo, “Fuente del Arco-Pozoblanco-Puertollano”.
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viernes, 18 de noviembre de 2016

Atletismo y Patrimonio





En los últimos 20 años el gusto por correr se ha extendido a todos los confines del planeta desarrollado o emergente (el mundo pobre no, claro, tiene otras cosas más importantes en las que pensar). Tanto, que actualmente ya no hablamos de diversión, de  forma de matar el tiempo o de deporte, sino que se  le llama fenómeno, el fenómeno running. A ello ha contribuido, sin duda, su sencillez a la hora de particarlo (la calle o un simple camino puede ser la instalación deportiva), su bajo precio (unas zapatillas y ropa deportiva) y el hecho de que casi cualquier persona, con independencia de su capacidad física, pueda mejorar su salud o su nivel con relativamente poco esfuerzo.

Si a lo anterior le añadimos que se le ha puesto el nombre inglés (el running)  a lo que comúnmente se le llama carrera, que las grandes multinacionales del deporte han creado toda una estética alrededor del corredor, bueno, perdón, runner, una pizca de esnobismo y otro tanto de estupidez  nos encontramos ante un tipo de deporte para todos imbatible. Después del fútbol, claro.

Así, raro es el fin de semana en que no se celebren 4 ó 5 carreras en toda la provincia, y por motivos que van desde los puramente deportivos a los reivindicativos y/o solidarios. Y lo mejor es  que todas o casi todas se llenan de gente. En la comarca han surgido numerosos clubes que promueven este deporte bien a través de su práctica, bien  a través de la organización de eventos deportivos específicos.

Pero las carreras, como los corredores, también evolucionan y las organizaciones, empresas y colectivos dedicados a esta forma de vida apuestan actualmente por ofrecer un running de experiencias o running turístico en el que se mezcla el reto y el conocimiento de lugares exóticos. En esta línea de diseño se encuentra nuestro Proyecto  Conecta240, de probado éxito de público y participación.


Ese es el concepto en el que incide, precísamente el circuito andaluz de vías verdes: ofrecer un estilo de carrera sencillo (las vías verdes tienen pendientes muy suaves) y en el que el protagonista es el Patrimonio local.
Como saben desde hace unos meses la Vía Verde de La Maquinilla fue seleccionada entre las 22 que existen en Andalucía para formar  parte de este circuito que une naturaleza, cultura y Patrimonio. A ello ha contribuido, sin duda, una distancia asequible, el buen estado de la infraestructura y el nivel de implantación del concepto de Vía Verde en la población. Sin embargo, el elemento diferenciador y que ha decantado la balanza  hacia nuestro favor ha sido la oportunidad de ofrecer al corredor-turista foráneo un Patrimonio Industrial único y de una forma también única, por medio de la celebración simultánea del Día del Cerco. 


Correr por el interior de las ruinas del Cerco Industrial de Peñarroya en el ambiente onírico proporcionado por el humo de color que sale de sus 9 chimeneas representa, hoy por hoy, una de las  experiencias más originales que puede vivir un corredor popular de fondo.  Si a todo ello sumamos la postal del castillo de Belmez que acompaña al participante durante casi todo el recorrido y el paso por la oscuridad de los espacios mineros en contraste con el verde de la sierra, tenemos un producto deportivo-turístico difícil de superar.

Si te gusta el running, si no eres aún  corredor pero quieres empezar a practicarlo, si tienes hijos y te apetece pasar una jornada divertida practicando deporte alrededor de las señas de identidad del Valle del Guadiato, si te gusta correr pero ya estás aburrido  de hacer  las pruebas de siempre, la Vía Verde de La Maquinilla te ofrece una oportunidad de disfrutar del atletismo de una forma diferente.

Para aquellos a los que no les gusta correr o a aquellos que  siempre dicen que aquí, en el Guadiato, nunca se hace nada  ni viene nada, recomendarles que se acerquen  a la Vía Verde o al Cerco Industrial para animar a los participantes procedentes de todos los rincones de Andalucía, porque merecerá la pena.

Los ciudadanos  de Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo también tienen una parte de  responsabilidad en el desarrollo turístico de sus localidades mostrando su cariño a los turistas-corredores, visitando el evento y como no,  haciendo que quien viene desde muy lejos tenga ganas de  volver


camiseta conmemorativa de la prueba
¿Te la vas a perder?

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sábado, 12 de noviembre de 2016

ALMORCHÓN-BELMEZ-CÓRDOBA. EL LIBRO


El pasado mes de marzo ya anunciábamos en este blog que el año traería diversas publicaciones referidas a nuestra comarca. Y las previsiones se van cumpliendo.
Ese mes vio la luz el facsímil y la traducción de “Cinquantenaire”, el pequeño libro publicado en 1931 con el que la SMMP celebraba sus primeros cincuenta años de vida.

http://lamaquinilla.blogspot.com.es/2016/03/cinquantenaire.HTML
 
En julio le tocaba el turno a nuestro libro de La Maquinilla, en el que se estudia la historia de este ferrocarril y de los ramales mineros de la cuenca.

http://lamaquinilla.blogspot.com.es/2016/08/el-libro-de-la-maquinilla.html

Ambos libros fueron publicados por nuestra asociación y, aunque el primero de ellos no ha interesado absolutamente a nadie, el segundo sí ha tenido y sigue teniendo una excelente acogida, muy por encima de nuestras previsiones.
También en julio se publicó en Ciudad Real el libro que comentamos hace unas semanas, referido a la actividad minera de la SMMP en San Quintín y al hospital minero de Puertollano.

http://lamaquinilla.blogspot.com.es/2016/10/minas-de-san-quintin-la-historia-de-los.HTML
 
Y ahora le ha tocado el turno al libro “Almorchón-Belmez-Córdoba. El Ferrocarril del Guadiato”, presentado el 4 de noviembre en Córdoba por su autor, Juan José Ramos Vicente.

Un momento de la presentación. En pie, Juan José Ramos Vicente, y sentado, Álvaro Olivares, presidente de la ACAF
Cuando el pasado verano se publicó el libro de La Maquinilla en diversos foros sobre ferrocarriles españoles hubo comentarios en los que se ponía de manifiesto el enorme déficit de publicaciones referidas a los ferrocarriles del Guadiato, pues teniendo en cuenta que constituía un importante nudo ferroviario con hasta cinco líneas en funcionamiento, ninguna publicación se había ocupado específicamente de ellas, más allá de dispersa referencias o artículos en libros o revistas dedicados al ferrocarril. En apenas tres meses se ha cubierto parte de estas carencias.
Este segundo libro se ocupa del eje norte-sur, esto es, las líneas Almorchón-Belmez y Belmez-Córdoba, ambas de ancho español y cuya construcción produjo un importante incremento en la producción de nuestras minas, al permitir llevar el carbón a los mercados nacionales a precios razonables.
En su libro, nuestro amigo Juan José repasa la historia de ambas líneas, separadas hasta su unificación en manos de RENFE. Describe minuciosamente cada una de las estaciones y elementos de la línea, desde puentes y viaductos hasta túneles, pasando por casetas o pasos a nivel.
Analiza también el material que circulaba, los accidentes y algunas anécdotas vividas por los ferroviarios; acompañado todo con abundante e interesante documentación y muchas fotografías de aquellos trenes que durante décadas nos pusieron en contacto con la capital del país o sirvieron para ir a Córdoba, ya fuera por cuestiones administrativas, médicas o de simple recreo.

Intercambio de libros: Almorchón-Belmez-Córdoba y La Maquinilla
Ya tenemos, por tanto, dos libros sobre nuestros ferrocarriles: La Maquinilla y el ferrocarril Almorchón-Belmez-Córdoba, solo nos falta uno para completar la trilogía: el que se refiera a la vía estrecha Fuente del Arco-Peñarroya-Puertollano-San Quintín. Sabemos que hay quien está en ello y confiamos en que pronto vea la luz.
Nuestro apoyo no le va a faltar.
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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Alfredo Gil, nuestro mejor cliente



Siempre es un placer organizar o participar en marchas senderistas guiadas por la Vía Verde de La Maquinilla, pero si, además, son niños los  que participan, entonces pasear se convierte en un placer y en una responsabilidad.  Y es que esos locos bajitos no sólo son los "clientes" más exigentes del mundo, sino que en un futuro no muy lejano serán los herederos de todo el Patrimonio Industrial que poco a poco estamos empezando a cuidar entre todos.

Es por ello que nunca decimos no a cualquier propuesta educativa en la que participan nuestros hijos. De todos los colectivos que se dedican a la educación de los más pequeños, el AMPA del Colegio Publico Alfredo Gil es la que se ha tomado más seriamente el asunto de fomentar el conocimiento del Patrimonio Industrial infantil en el municipio de Peñarroya-Pueblonuevo. Y no lo decimos porque ha participado en todas las actividades del proyecto A-cércate en el curso pasado o por haber rozado el triunfo en el concurso de Cercos de Peñarroya-Pueblonuevo, sino porque ha incluido a la Vía Verde como una parte de su agenda educativa, curso tras curso.

Plantación de árboles en la Vía Verde. Alfredo Gil. 2014 

Así, el pasado Domingo, 6 de Noviembre, este colectivo organizó una nueva ruta por la Vía Verde de La Maquinilla, por tercer año consecutivo.  Si en la primera edición, los alumnos y padres utilizaron la infraestructura para trabajar objetivos medioambientales mediante la plantación de 50 nuevos árboles en el entorno del parque periurbano y  la segunda ocasión la dedicaron al cuidado de la avifauna de la zona a través de la construcción de cajas nido, este año, el contenido ha versado en torno al conocimiento de los elementos singulares de la ruta tales como  el Cerco Industrial o los pozos mineros.  En definitiva, todo un esfuerzo de creatividad para, por un lado, sembrar la semilla del Patrimonio local entre los jóvenes y, por otro lado, construir mejores ciudadanos.

Cajas nido para la Vía Verde. Alfredo Gil. 2015

Evidentemente, son muchas las personas y asociaciones las que se acercan a la Vía Verde para cumplir sus objetivos, bien sean deportivos, culturales o  naturalistas, pero de lo que no cabe duda es que el AMPA Afredo Gil es nuestro mejor cliente.

Esperemos verles por aquí, también , el próximo curso académico, con nuevas ideas y proyectos que nos enseñan que se puede sacar partido a todo aquello que nos rodea inculcando de paso los más universales valores como son la solidaridad, el respeto, la democracia y la cultura.

Desde aquí damos la enhorabuena a Miguel Martínez y a todo su equipo de padres y madres que durante todos estos años nos han acompañado y  animamos al resto de AMPAS de Peñarroya-Pueblonuevo y Belmez  a seguir el ejemplo de esta comunidad educativa, al tiempo que ofrecemos nuestra colaboración para desarrollar con ellos cualquier idea que esté relacionada con el Patrimonio Industrial de nuestras localidades.










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jueves, 3 de noviembre de 2016

Monumentos de papel



La Vv. de la Maquinilla ya está  incluida en la Guía Andaluza de Turismo Industrial

Quienes siguen los movimientos de la Asociación La Maquinilla desde el comienzo saben perfectamente que partimos totalmente desde cero, por no decir en negativo, en esto de la puesta en valor de las plataformas ferroviarias del Guadiato como Vía Verde. Aquel grupo de ciudadanos de Belmez y Peñarroya que un día de 2011 se unió para cambiar una parte de la realidad  patrimonial de la comarca lógicamente soñaba a lo grande, es decir, en  construir los 47 km. de Vía Verde del Guadiato, aunque también pensaba en pequeño, consciente de las dificultades a las que se iban a encontrar. Fue así como surgió la idea de transformar en primer lugar la plataforma ferroviaria de La Maquinilla en Vía Verde. parafraseando al Presidente  Roosevelt  que eligió a los nazis como el primer enemigo a derrotar en la II Guerra Mundial, dijimos "La Maquinilla, primero".

Hoy en día, en que las aspiraciones del Guadiato en materia de Vías Verdes han crecido y  van mucho más allá de los 14 km. de Vía Verde desconectados  sería injusto decir que no tenemos nada y que lo logrado por la sociedad civil y nuestras autoridades en este ámbito  no tiene ningún mérito.

Pero lo que jamás imaginamos fue que esta infraestructura,  nuestra pequeña infraestructura, llegara tan lejos desde cualquier punto de vista: social, turístico o patrimonial.

La semana pasada tuvimos noticia de un nuevo hito alcanzado por esta ya popular ruta cordobesa y andaluza. La Vía Verde de La Maquinilla  acaba de ser incluida en la Guía Andaluza de Patrimonio Industrial, elaborada por la Consejería de Turismo y Deporte con el objetivo de dar a conocer y visibilizar el Patrimonio Industrial de nuestra comunidad, uno de los más ricos y también  expoliados de Europa occidental.

Sin dejar de reconocer que la primera institución andaluza ha tardado en darse cuenta de que Andalucía es mucho más que olivos, cochinos, tomates, playas y  cante, y que la mencionada guía tenía que haber sido elaborada 20 años atrás, es justo admitir que ha realizado un trabajo más que decente, y no lo decimos porque beneficie a los  intereses particulares de la Asociación, sino porque el catálogo es bastante completo.

Claro, que... cuando ojeamos las páginas correspondientes a la comarca del Guadiato es inevitable preguntarse sobre la conveniencia de que aparezcan en ella unos elementos que en un 90% no son visitables por cuestiones de seguridad, acceso o posible contaminación. Avergüenza un poco pensar en que la guía caiga en manos de un turista pongamos que almeriense o de una Comunidad  lejana  para  comprobar ya in situ y tras un largo viaje que no puede entrar con sus hijos en el Cerco Industrial de Peñarroya por el peligro que supone transitar por él ya que no existe ninguna ruta acondicionada, que tiene que conformarse con fotografiar desde la carretera la Mina Aurora porque además de estar cerrado a la visita, el edificio anexo no alberga nada que permita interpretar lo que allí se hacía o había, o que los museos geológico y minero y del territorio minero están cerrados durante los fines de semana y festivo si no es con cita previa.

Estoy seguro de que los técnicos de la Junta de Andalucía han hecho su trabajo con buena fe  y que han acudido a los cauces locales y comarcales oportunos  para elaborar la guía industrial en la comarca del Guadiato, una vez que asumimos que no sería operativo para ellos comprobar mediante visita y estudio todos los puntos de interés industrial de la región más extensa de España. De lo que no estoy tan seguro es sobre si quienes a nivel local han decidido promocionar tales elementos a la categoría de monumentos saben de la grave irresponsabilidad y el fraude  que supone publicitar como productos turísticos unos elementos que por falta de inversión y falta de interés institucional en su puesta en valor no lo son.

Pozo Aurora, muy bonito,. Aparece en la guía, pero no se puede visitar
sin permiso especial

Pienso que todos, empezando por nuestros Ayuntamientos y terminando por los ciudadanos, deberíamos hacer un ejercicio de honestidad que se traduce en asumir que tenemos grandes tesoros patrimoniales, pero que  no  podemos enseñarlos a nadie porque  aún no hemos aprendido a cuidarlos como es debido.

Del aprendizaje de esta lección básica del turismo dependerá que continuemos haciendo el ridículo ante  nuestros potenciales visitantes o que adquiramos el pretendido  prestigio que se nos aplica en las guías turísticas.

 
Si tenemos que elegir entre postureo y explicar la realidad, es mejor quedarse con lo segundo. Al menos así no engañamos a nadie.


Fundición de plomo, en el Cerco Industrial de Peñarroya
Obra cumbre del Patrimonio Industrial español del siglo XIX.
Merecería aparecer en la guía, si estuviese mínimamente acondicionado su acceso,
pero no en las condiciones actuales

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miércoles, 26 de octubre de 2016

VÍA VERDE – VÍA ROSA

Como viene sucediendo por estos días de otoño en los últimos años, el próximo sábado, 29 de octubre, celebramos la IV Marcha contra el Cáncer que, saliendo del parque municipal de Belmez, discurre en gran parte por la Vía Verde de La Maquinilla, en el tramo que rodea al pueblo.
Los cinco kilómetros de recorrido son de perfil prácticamente llano y se hacen a un ritmo lento, por lo que todo el mundo está capacitado para participar en ella sin necesidad de preparación. En cualquier caso, siempre hay ayuda de algún vehículo o la posibilidad de recortar la distancia si alguien no puede hacer los cinco kilómetros. 
El comité local de la AECC ha preparado además una serie de actividades para cuando finalice la marcha, que incluyen comida, merienda, actuaciones y concursos, que harán de todo ello un divertida tarde del sábado.
La participación en la marcha es libre, no obstante, es necesario recordar la necesidad de apoyo que tiene la AECC para sus fines. Un apoyo, por supuesto, moral, pero que no debe olvidarse que ha de ser también económico.

Es por eso por lo que hacemos un llamamiento a participar en la marcha y en las actividades posteriores. Con sólo cinco euros que cuesta la inscripción se puede hacer mucho en la lucha contra el cáncer. Si además, por esos cinco euros nos dan un plato de migas y un obsequio, es muy poco lo que se da para todo lo que se recibe.
De modo que ya sabemos: El sábado a las doce nos vemos en la explanada del parque y quien no pueda a esa hora, al menos que asista a la comida y disfrute de todas las actividades organizadas para la tarde.
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domingo, 23 de octubre de 2016

El poder de la ciudadanía en las I Jornadas Provinciales de Vías Verdes

¡Cómo hemos cambiado! Así era la Vía Verde de La Maquinilla hace 5 años
La colaboración entre sociedad civil e instituciones ha transformado la realidad

El principal y casi único objetivo de todas aquellas personas que un buen día de hace casi 5 años fundaron  la Asociación La Maquinilla no ha sido otro que el de la construcción de una Vía Verde en el Guadiato, o, dicho de otro modo, cambiar una parte de nuestra realidad cercana que no estaba funcionando como debía y que no estaba siendo gestionada por nuestros dirigentes locales, comarcales y provinciales de un modo adecuado.

A día de hoy, cuando ya hemos recorrido una parte del camino, no es malo  mirar hacia atrás de vez en cuando. Es entonces cuando comprobamos que el esfuerzo realizado ha merecido la pena: se han reconocido  2 vías verdes en la comarca, se han recuperado 11 kilómetros de plataforma ferroviaria abandonada, se ha logrado implicar a los Ayuntamientos en el reciclaje de nuestras antiguas líneas ferroviarias como camino,  la Mancomunidad de Municipios ha comenzado a interesarse de nuevo por el proyecto de Vía Verde tras 12 años de inactividad y   se ha sembrado una conciencia social alrededor de las Vías Verdes en la comarca, probablemente para siempre. Los habitantes de la zona  tienen una  noción de Vía Verde así como de los beneficios que reporta, del mismo modo que también saben que es aún es derecho ciudadano tan sólo cumplido a medias.

Es imposible entender las Vías Verdes en el Guadiato sin la gente corriente
Día Nacional contra el cáncer de mama. Belmez 15-10-2015

Sin embargo, lo que jamás se nos pasó por la cabeza fue que pudiéramos ser un ejemplo para nadie. Inmersos en el duro trabajo diario alrededor del Patrimonio Industrial y las Vías Verdes de la zona, y lejos de los grandes focos de creación y atención  que representan las ciudades   nunca fuimos muy conscientes de que gente relevante de este mundillo  nos estaba mirando. Personalidades del prestigio  como Carmen Aycart, hasta hace menos de un año, Gerente del Programa Nacional de Vías Verdes y actualmente Vicepresidenta de la Asociación Vías Verdes de Andalucía o Pablo Luque, son  las responsables de que nuestra  historia no haya  quedado sólo para  nosotros. Casi desde el comienzo de nuestra andadura comenzaron a prestarnos ayuda técnica e institucional y a difundir nuestro trabajo a nivel nacional como modelo de buenas prácticas en la ciudadanía.

En ese marco de cooperación se encuentra  la invitación a participar como ponentes en las Primeras Jornadas Provinciales del Vías Verdes .  Allí estarán se darán cita  gestores públicos, empresarios turísticos, investigadores y usuarios con el objetivo de recuperar el debate público alrededor de las Vías Verdes de la provincia,   facilitar la elaboración (y revisión) de estrategias conjuntas que ayuden a mejorar el producto turístico Vías Verdes  asentar definitivamente  las Vías Verdes en la agenda de nuestro líderes tras más de una década  de parálisis institucional. 

                                                                             Nuestro jóvenes son los auténtico héroes de todo este cambio

A ella está confirmada la asistencia de los Alcaldes de Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo, así como el Presidente de la Mancomunidad de Municipios del Valle del Guadiato, lo cual dice mucho de la labor pedagógica que hemos hecho en estos 5 años y  de la implicación de nuestra zona en la construcción de este tipo de infraestructuras, una implicación  que ha situado a la comarca del Guadiato a la vanguardia de este tipo de iniciativas en los últimos años.

Será un honor tener voz y voto en estas jornadas en la que se diseñará probablemente la hoja de ruta de las vías verdes cordobesas en los próximos años y poder representar el poder de la gente corriente es este tema, un poder que no es tanto un derecho , sino un deber.

Desde aquí felicitamos a la Asociación Vías Verdes de Andalucía y a Diputación de Córdoba por  la organización de este evento, tan oportuno como necesario, al tiempo que agradecemos que hayan contado con nosotros.

Tú también puedes inscribirte.

Enlaces relacionados con esta entrada:

http://www.viasverdes.com/noticias/noticia.asp?id=582&cat=*
http://localpaperlacarlota.es/?q=node/1719
http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobaprovincia/encuentro-analizara-promocion-vias-verdes_1088536.html


 

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domingo, 16 de octubre de 2016

Cualquiera que tenga una planta sabrá que la mejor agua es la que cae de arriba.

   Por fin ha empezado a llover, aunque poco, pero sí lo suficiente como para poder dejar de regar nuestros árboles hasta la próxima campaña. Estas últimas semanas no han faltado vecinos con ganas de arrimar el hombro: unos, por primera vez; y otros, con reiteración y sin alevosía. Gracias a todos.

Antonio Ángel también quiso ayudar. Gracias.

Gracias por venir, José Luis.
   Por motivos de orden mayor -ajenos a la voluntad del consistorio belmezano-, en las últimas semanas nos hemos visto desprovistos del vehículo que usualmente nos tenía cedido el Ayuntamiento de Belmez, aunque eso ha alterado el ritmo normal de la faena, ello no ha supuesto ningún impedimento para continuar con el riego de los árboles de nuestra Vía Verde, ya que de forma desinteresada varios vecinos se han ofrecido a regar con sus vehículos y remolques.

Rafael ha traído su coche y remolque. Gracias Rafa.


Salvador volvió a ayudar. Gracias.
   A toro pasado, me he puesto a hacer cuentas de los vecinos de Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo que esta campaña de riego han decidido ayudar a construir más Vía Verde y, realmente, la cifra resultante, que sobrepasa el medio centenar, me ha sorprendido mucho. Esa sorpresa debe ir unida, con toda probabilidad, a mis limitaciones formativas en origen. Lo cierto es que, después de todo, terminé por recordar un reportaje que leí hace algún tiempo, y que trata sobre una tribu india y sobre la construcción de puentes orgánicos sensu stricto. 

   En ese reportaje contaban que hay en la India una tribu llamada los Khasi que vive en la región Cherrapungi, en el estado de Maghalaya. A primera vista, nos podría llamar la atención que el 73% de los khasi esté alfabetizado, o que el 86% de las mujeres participen en las decisiones del hogar, o que en esa sociedad no existan las castas -categorías de personas- que se reconocen en el resto del subcontinente indio, o que las nupcias se elijan libremente entre los contrayentes; pero, sinceramente, pienso que no nos debe sorprender algo que hemos sentido como normal debido a la impronta que nos marca la tribu que nos ha regalado el nacer. Tampoco nos sorprende que los khasi se consideren dentro de una economía capitalista, que reconozcan y respeten la propiedad privada, que negocien con sus propiedades, productos y mano de obra dentro de un mercado libre limitado por las restricciones propias que les impone lo aberrante…; lo que si nos tiene que sorprender, por diferente, es su forma de dominar el medio contando plenamente, sin limitaciones, con el medio: su don de construir para todos y entre todos de una forma tan individualmente común.

Otra vez, gracias
   La región de los khasi es una de las zonas del mundo en las que se recogen las mayores precipitaciones de lluvia y, a su vez, es un área que presenta una orografía difícil, con predominio de importantes desniveles que hacen que los desplazamientos por ese territorio sean tarea complicada debido a la presencia de ríos, arroyos y barrancos con regímenes de flujo muy variables. La elevada humedad de la zona da lugar a que crezca una variedad de higuera, denominada Ficus elastica, que utiliza raíces aéreas para asirse con eficacia y no ser tumbada en las crecidas, y también para escalar en su carrera competitiva por la luz. Los khasi han aprendido a enseñar a sus hijos de la necesidad de adquirir un compromiso integral de todos con el medio, y de la dosis de paciencia individual que ello requiere. Los padres enseñan a sus hijos desde muy pequeños a guiar las raíces de las higueras para, después de dirigirlas sobre los diversos ríos de la región, enterrarlas en la orilla contraria. Transcurridos dos o tres lustros las raíces adquieren la resistencia suficiente para permitir el tránsito sobre ellas. El mimo perpetuo que reciben estos árboles los termina por convertir en verdaderas obras de ingeniería viva, coetáneas a cada momento sobre raíces cuidadas durante siglos.

Puente vivo de dos carriles situados en cotas superpuestas. El tamaño de las rocas del lecho nos indica la
virulencia de algunos de los episodios de flujo a los que se ve sometido el cauce, y el puente resiste. 

   Cada cual es libre  de ayudar y/o crear un puente, respetuoso con el medio, -un puente más-, que será usado y/o creado por todos, por todos y cada uno de los Antonios, Susanas, Yerays, Marías, Manolos, Franciscos, Gemmas, Luises, Ángeles, Pepas, Albertos, Lucías, Ignacios, Nicasios, Juanes, Pedros, Pablos, Joaquínes, Saras, Encarnaciónes, Luisas, Candelas, Lourdes, Alejandros, Camilos, Carlos, Alfonsos,..., y cualquier otro anónimo de esos que sabe a ciencia cierta que su ayuda, comprometida e interesada con el futuro, es otro más de los puentes que necesita la Vía Verde para terminar uniendo el Alto Guadiato con el resto del mundo.

   A veces, uno no sabe si lo de haber disfrutado de un abuelo es una carga de por vida, o, si por el contrario, se trata de una inmerecida suerte; y, es que, nuevamente se me viene de mi maltrecha memoria aquella lección suya de:-“Tú pasas con cinco sacos de arroz y yo sólo paso con uno, que le den al puente, que lo apañe el que más pase”; ¿les suena a algo?, "resulta que al final ningún saco de arroz pasa a la otra orilla". Y, es que, hay puentes en Cherrapungi que tienen más de 500 años, y algunos miles de toneladas de arroz a sus espaldas, y las que aún les queden por pasar.


   Siempre pensé que nuestros mayores lo son porque tienen que serlo: “qué más da cuanto con su trabajo él cosechó si tú con el tuyo también cosechaste”, -escuché un día decir a un abuelo al padre de sus nietos-.

   Las oportunidades pasan tan rápido como los trenes que ya pasaron, y marcaron en la Comarca del Alto Guadiato una serpenteante cicatriz para hacernos recordar que está prohibido olvidar lo efímera que puede llegar a ser la ocasión.



Algarrobo de la Vía Verde que ha sido regado por unas 50 personas diferentes,
 nadie había apadrinado a este árbol. Es uno de los árboles mejor desarrollado de la Vía. 




   "Lázaro, levántate y anda"
Juan 11,43.




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jueves, 13 de octubre de 2016

GUERRA CIVIL: 80 AÑOS DE LA HUIDA DE OCTUBRE


Locomotora nº 10, San Rafael, en el Museo de la Minería de Puertollano (www.lacomarcadepuertollano.com)
Aunque hace algún tiempo dedicamos en este blog varios capítulos a la repercusión que tuvo la Guerra Civil en los ferrocarriles de esta cuenca minera, no está de más recordar un episodio del que ayer y hoy se cumplen 80 años: la llamada “Huida de Octubre” de 1936, un desplazamiento de miles de personas (más de 30.000), utilizando el ferrocarril como medio indispensable para ello.
Hay que recordar que la sublevación del ejército nacional triunfó en Córdoba y Sevilla, y desde allí se lanzó a la conquista del norte de Sevilla y Córdoba, y del sur de Badajoz. 
A principios de octubre de 1936 aún quedaban en zona republicana Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo, que recibieron una oleada de refugiados desde los pueblos de la Sierra de Sevilla, la Campiña cordobesa, Extremadura y Fuente Obejuna. Esta avalancha humana desbordó las posibilidades de Peñarroya-Pueblonuevo y Belmez, por lo que se establecieron trenes especiales tanto por la línea de Belmez a Almorchón como por la de Peñarroya a Puertollano para dispersar a todos estos refugiados por pueblos de Ciudad Real, en espera de que el ataque del ejército nacional desde Córdoba no tardaría en llegar.
Desde Córdoba comenzaron los ataques el 30 de septiembre, conquistando sucesivamente Cerro Muriano, Estación de Obejo, Villaviciosa, El Vacar, Villaharta y Espiel (el trazado del ferrocarril Córdoba-Belmez), llegando el 11 de octubre a las proximidades de Belmez, que fue tomado en la tarde del día 12. Al día siguiente, sin apenas resistencia, cayó también Peñarroya-Pueblonuevo.

Estación de Cámaras Altas, desde la que partían los trenes de vía estrecha con refugiados hasta Pozoblanco y Puertollano
En las noches de los días once al doce y doce al trece de octubre se produjo un éxodo masivo desde ambos pueblos hacia Almorchón por la vía ancha y a Puertollano por la vía estrecha. El alcalde de Belmez, D. Manuel Robledo, el de Peñarroya-Pueblonuevo, D. Fernando Carrión (que además era Gobernador Civil interino), y el diputado D. Eduardo Blanco organizaron la evacuación general de la cuenca, de una cuantía y características imponentes.
Contando con las once locomotoras aparcadas en las estaciones de Villanueva del Rey, Espiel y Belmez, se dispusieron otros tantos trenes desde Belmez con destino a Almorchón, además de otros varios desde Peñarroya. Y con las cuatro locomotoras estacionadas en el depósito de Cabeza de Vaca se organizaron cuatro trenes cargados de carbón con el mismo destino. Se establecieron además continuas circulaciones de La Maquinilla desde el Montadero de Belmez hasta la estación de Peñarroya, desde donde se siguió evacuando a la población el día siguiente. Para evitar el riesgo de que los trenes cayeran en manos de los nacionales, la primera noche no se utilizó la vía estrecha.
En la segunda noche se establecieron varios trenes desde la estación de Peñarroya hacia Almorchón, pero siendo insuficientes hubo que recurrir a utilizar tres locomotoras de La Maquinilla (las nº 7, 8 y 10, de nombre Antolín, Santa Rosa y San Rafael, respectivamente), que arrastraron vagones de mercancías repletos de refugiados hasta Puertollano por la vía de Almorchón. Además, se pusieron en circulación los trenes de la vía estrecha en dirección a Pozoblanco y Puertollano, pero como la línea estaba cortada en la estación de Belmez-Ermita desde el día 12, se contó para ello con seis locomotoras enviadas desde Puertollano a la Estación de Cámaras Altas, todavía en manos del ejército republicano, desplazándose hasta allí la población desde Belmez o Peñarroya-Pueblonuevo, andando, en carros o en camiones.
Frente de guerra establecido en octubre de 1936, sin apenas variación hasta 1939
Para el día 15 de octubre toda la cuenca minera estaba en manos del ejército nacional, aunque con el frente de guerra establecido entre La Granjuela y Valsequillo por el norte y entre Cámaras Altas y Villanueva del Duque por el Oeste, cortando en esos puntos las líneas férreas. El frente de guerra se mantuvo en estas posiciones casi hasta el final de la contienda.
De este modo, los trenes circulaban por la vía ancha solo desde Peñarroya-Pueblonuevo hasta Córdoba y por la vía estrecha desde Belmez-Ermita hasta Fuente del Arco. La Maquinilla continuó prestando su servicio desde Cabeza de Vaca hasta El Porvenir, aunque con la dificultad de contar solo con siete locomotoras, algunas de las cuales fueron desmontadas o seriamente dañadas.
Estación de Peñarroya, la última en territorio nacional desde Córdoba por la vía ancha
Siendo una tragedia humana que nos debe hacer reflexionar con lo que actualmente están pasando quienes huyen de la guerra en Siria y las dificultades que están teniendo para ser acogidos, puede resultar un tanto frívolo hablar de las consecuencias que para el material ferroviario tuvo la Huida de Octubre.
Por lo que respecta a la vía estrecha, este desplazamiento de trenes tuvo como resultado que casi todo el material, principalmente locomotoras y coches de viajeros, se utilizó durante la guerra en la cuenca de Puertollano (zona republicana), quedando para su uso en el Guadiato (zona nacional) sólo 2 locomotoras de un total de 23, 5 coches de viajeros de un total de 63, 1 furgón de un total de 17 y 224 vagones de un total de 530.
Y en cuanto a las locomotoras de La Maquinilla, las tres utilizadas para la huída a Puertollano fueron reparadas en 1940 en los Talleres Calatrava y, con la aprobación de la Jefatura de Minas de Ciudad Real, estuvieron prestando servicio en los ferrocarriles mineros de Puertollano hasta el final de sus días. Esta es la explicación de que la locomotora nº 10, San Rafael (no la Pozo Norte como consta en las placas que después le pusieron), esté actualmente expuesta en el museo de la minería de Puertollano, localidad en la que se encuentra desde octubre de 1936. 
Estación de Belmez-Ermita, la última en territorio nacional desde Fuente del Arco por la vía estrecha
 
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